Jarrones estancos en impresoras FDM: ajustes del laminador

· por Aditya Menon · 5 min de lectura

Jarrones estancos en impresoras FDM: ajustes del laminador

Por qué un jarrón en modo espiral gotea

Que un jarrón impreso en FDM aguante el agua sin filtrarse no es cuestión de suerte, es cuestión de ajustes en el laminador. El modo jarrón (o modo espiral, vase mode para quien prefiera el término en inglés) da piezas ligeras y con un acabado bonito, casi de cerámica fina. Pero tiene un problema de fábrica: al imprimir la pared en una sola pasada, es fácil que queden microhuecos por donde el agua se cuela poco a poco. Aquí te cuento qué tocar (ancho de línea, capas inferiores, flujo, temperatura, velocidad) para que el jarrón aguante agua desde la primera impresión, sin resinas ni trucos de relleno, considerando también el tamaño de tu boquilla.

El modo jarrón imprime una pared continua en espiral, sin costura vertical (el famoso z-seam) y con el interior completamente hueco. Es rápido, gasta poco filamento… y tiene tres puntos flojos frente al agua:

¿La solución? No renunciar al modo espiral, sino compensar estos puntos débiles con ajustes muy concretos. Vamos a verlos uno por uno.

Ajustes esenciales del laminador para la estanqueidad

Ancho de línea (extrusion width)

Este es el cambio que más impacto tiene, de lejos. En vez de dejar el ancho por defecto (0,4 mm con una boquilla de 0,4 mm), súbelo a 0,6 mm (o hasta 0,8 mm si tu boquilla aguanta ese caudal). Una línea más gruesa hace tres cosas a tu favor:

Si tienes la posibilidad, monta directamente una boquilla de 0,6 mm u 0,8 mm para tus jarrones: con eso consigues paredes reales de 0,8 a 1,0 mm de espesor y una estanqueidad muy por encima de la media.

Altura de capa

Ni muy alta ni muy baja, el punto medio funciona mejor. Con boquilla de 0,4 mm, quédate en 0,2 mm; con boquilla de 0,6 mm, sube a 0,25-0,3 mm. Capas demasiado altas (0,3 mm o más con boquilla pequeña) debilitan la unión vertical y multiplican los poros, uno detrás de otro. Y capas muy bajas (0,1 mm), aunque mejoran algo la unión, alargan muchísimo el tiempo de impresión sin aportar tanto sellado extra como cabría pensar.

Capas inferiores (bottom layers)

La base es la zona más delicada de todas. Configura entre 4 y 6 capas inferiores sólidas y comprueba que el lecho esté perfectamente nivelado (una diferencia de una décima ya se nota). Una primera capa mal aplastada deja huecos que ni se ven a simple vista, y por ahí se filtra el agua en cuestión de horas. Un truco que funciona bien: imprime la base con flujo algo alto (105 %) y velocidad baja (20 mm/s), así el plástico tiene tiempo de rellenar cualquier hueco antes de que la boquilla siga avanzando.

Flujo y multiplicador de extrusión

Sube el flujo (extrusion multiplier) al 100-105 % en toda la pieza, no solo en la base. Un sobreflujo ligero rellena microporos y refuerza la unión entre capas sin que se note en el acabado exterior. Eso sí, no te pases del 110 %: a partir de ahí empiezan a aparecer rebabas y una superficie rugosa que además complica limpiar el interior.

Temperatura

Imprime cerca del límite alto del rango recomendado para tu material. Cuanto más caliente (dentro de lo razonable), mejor se funden las capas entre sí:

Si tienes que elegir uno, el PETG es la recomendación general: sus capas se sueldan entre sí con mucha más fuerza que las de PLA.

Velocidad

Baja la velocidad a 30-40 mm/s. A menos velocidad, el plástico tiene tiempo de fundirse bien contra la capa anterior y asentarse sin tirones ni vibraciones. A velocidades altas (60-80 mm/s) aparece subextrusión puntual, esos microporos que precisamente queremos evitar.

Ventilador de capa

Enfría lo justo, ni más ni menos. Con PETG, deja el ventilador al 20-30 % (incluso apagado en las primeras capas); con PLA, sube a 50-70 %. Un enfriamiento excesivo endurece la capa antes de que la siguiente pueda soldarse bien a ella, y ahí aparecen microgrietas que luego cuesta detectar.

Post-procesado: la garantía final

Con los ajustes anteriores normalmente basta, pero si quieres blindar el jarrón del todo, hay tres opciones rápidas:

Conclusión

Conseguir un jarrón estanco en FDM es cuestión de ajustar bien el laminador: ancho de línea de 0,6-0,8 mm, altura de capa moderada, entre 4 y 6 capas inferiores sólidas, flujo al 100-105 %, temperatura en la parte alta del rango y velocidad baja. Con PETG y esta combinación, la mayoría de jarrones en modo espiral retienen agua sin necesidad de ningún sellado extra. Imprime una pieza de prueba, revisa bien la base y ve ajustando el flujo hasta encontrar el punto exacto para tu impresora.

#modo jarrón#impresión 3D#laminador#PETG#impermeabilización